jueves, 22 de enero de 2015

Encendido



No es mío.
Este sentimiento en este momento.
No es mío.


Lo sabes todo de mi, así que da igual mi ropa.
No importa como vaya vestido,
ya conoces cada cicatriz de mi cuerpo,
cada recuerdo feliz.
Así que me desnudaré primero,
voy a contarte cuanto te amo
y a mostrarte cuanto te deseo.
Y lo haré mientras te desnudo muy despacio,
deleitándome con el roce de la tela en tu piel,
el roce que luego te daré con mi cuerpo.
Voy a enseñarte que también yo te conozco,
voy a enseñarte que se dónde te gustan los besos,
como tengo que acariciar tus pechos, y cuanto.
Que se lamerlos,
que se besarlos y hacer que te mojes
acariciando con mi aliento
tu nuca después de un beso.
Voy a demostrarte, sin prisas
y sin pausas,
como voy a llenar tu vida de dicha,
y a tu cuerpo de goce.
Tus labios de besos
y todo tu cuerpo de caricias.

Voy a tocarte,
usare mis dedos para complacerte
sin dejar de estudiar tus reacciones.
Dejaré que te duermas
cuando te hayas corrido y que descanses.
Y mientras te acaricio, te beso y te arropo,
estudiaré como duermes.
Luego te despertaré haciéndote el amor,
te dejaré reposar unos minutos
y te llevaré a la ducha en brazos.
Limpiaré todo tu cuerpo con mis manos,
y volveré a ensuciarte usando todo mi cuerpo.
Te llevaré el café al cuarto y observaré
como vuelves a vestirte.
Y saborearé tu sonrisa con un beso
cuando nos despidamos.

Recordaré tus lágrimas,
que convertí en sonrisas.
Recordaré nuestras discusiones,
que convertí en orgasmos.
La primera vez que me equivoqué
y te pedí disculpas.
La primera vez que me hiciste daño,
y perdonarte porque no podía vivir sin ti.
La primera vez que nos acostamos,
y el momento exacto
en el que me di cuenta de que estaba enamorado de ti.

Una promesa suena siempre en mi cabeza;
te daré un motivo para sonreír cada mañana,
un orgasmo cada vez que hagamos el amor,
un disculpa siempre que me equivoque,
un perdón si te equivocas tú,
un detalle cuando no lo esperes,
no caer en la monotonía,
demostrarte que te amo,
recordarte por qué me amas,
conocerte,
y sorprenderme cada vez que aprenda algo nuevo de ti...
Y prometo hacerlo cada día de mi vida
hasta que nuestro amor muera.


Pero, no es mío.
Este sentimiento en este momento...
No, desde luego no es el mío.








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