sábado, 17 de enero de 2015

:D

Son las tantas de la mañana, aun el sol no se ha despedido del otro lado del mundo para volver a este a despertarnos. Aunque claro, yo aun sigo despierto.

No puedo dormir, el odio y la tristeza me oprimen el pecho y no hay postura ni en la cama ni en el kamasutra que me satisfaga lo necesario para que pueda reposar mis pensamientos durante la noche y duerma el descanso que no merezco, pero deseo.

Puedo drogarme para olvidarlo todo, pero no me gusta alterar mis pensamientos. Ya da suficiente miedo cuando estoy sobrio, no quiero imaginarme bebido o colocado, además de que necesito estar bien mañana. Mañana será un gran día, tengo mi sonrisa planchada para lucir mañana. Una de alquiler, por supuesto. Hay quien no tiene el dinero necesario para comprarse un traje y alquila uno. Yo no tengo la felicidad que se necesita para comprar una sonrisa.

¿Dónde podría encontrar un sustituto?
Alguien que quisiera tomar las riendas de mi vida, y hacerse pasar por mi, sin que nadie más lo supiese. Como en Gátaca, qué gran película. Seguramente lo haría mejor que yo.

Quiero que pase ya este día, que acabe pronto. Y mis condenados demonios no me dejan dormir, para que las horas se pasen sin que yo me de cuenta. ¿Dónde está Morfeo cuando lo necesito? Ese maldito vago... Se que la eternidad puede cansar, pero al igual que él, yo no puedo escribirme mis propios sueños, solo los de otro. Y habíamos acordado que yo te quitaría trabajo, a cambio de que tú escribieses para mi. Se que has cambiado de idea, pero bien que te pareció justo al principio. Yo escribiría los sueños de todo ser en la tierra, y tú escribirías fantasías para mi. Pero aun no has encontrado nada que pueda hacerme feliz, desde hace 22 años. La mejor idea que tuviste caducó hace casi un año. Y no hay nada en tu divina cabeza que pueda satisfacer mis necesidades... Leíste mis historias con verdadero afán por entenderme, y tomar ideas que usar en mi contra, pero te quedaste prendido de ellas y no sabes cómo devolverme la jugada.

Se que rezas en secreto para que la Parca me lleve, pero eso no te salvará. Sí, es más fácil si muero y vuelves a retomar tu trabajo. Nadie notará que el escritor de sus sueños ha cambiado de nombre, otra vez. Pero tú no habrás cumplido tu promesa, y la eternidad se te va a hacer larga, amigo Morfeo. ¿Estás seguro de querer que me vaya tan pronto?

Malditos yo y mi altruismo. Maldito yo mismo.

Muere de una maldita vez, noche. Y déjame disfrutar de este fatídico día que me espera. Mi sonrisa del alquiler está planchada y lista para usar, y al acabar el día la tendré que devolver. Así que date prisa por desaparecer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario