-Todo en esta vida es como los latidos del corazón;
tienen su momento y su razón de ser. Si lo apresuras, notarás que te falta el aire,
y si lo ralentizas, puedes llegar a morir sin darte cuenta tras quedarte dormido.
Pero, si dejas que siga su ritmo natural, todo fluye de forma armoniosa.
Si nunca he sido así contigo, es porque no era el momento.
Ahora, en cambio, tú has desencadenado mis palabras.
En cualquier otro momento seré frío y mordaz,
pero ese momento no es ahora, así que disfrútalo.
Lo que hagamos cuando nos separemos tampoco tiene cabida en este instante.
Ya te habrás dado cuenta de que estamos acompasados...
Para el latido que es la vida, tú y yo somo uno solo en este instante.
Tus nervios han desaparecido, al igual que mi acritud habitual,
y eso es porque, ni tú te sientes nerviosa en tu presencia,
ni yo soy hiriente conmigo mismo...
"Continúo acariciando su espalda, calmándonos a ambos.
No hay absolutamente nadie al rededor, estamos solos,
y me dejo llevar, para que ella se sienta mejor.
Seguimos meciéndonos, como si fuese un baile,
y con cada paso el uno nos sentimos más a gusto con el otro.
El frío que existía cuando se acercó comienza a desaparecer,
noto como se relajan sus facciones,
y empiezo a apreciar una sonrisa en sus labios.
En algún momento nos separaremos
y no hablaremos de esto con nadie,
pero ahora eso no me preocupa.
Ahora, estoy bailando una balada conmigo mismo,
tratando de ahuyentar los fantasmas que atormenta mi cabeza.
Ahora, y solo ahora, abandono mi coraza de hielo,
para que mi otro cuerpo pueda sentir mi calor, y yo pueda quitarle su frío".
-Solos en un océano de quietud, el secreto será nuestro.
Déjame beberme tu frío, y abraza el calor que te ofrezco.
Y lo que una vez fue miedo, entre mis brazos, se volverá lo opuesto.
y si lo ralentizas, puedes llegar a morir sin darte cuenta tras quedarte dormido.
Pero, si dejas que siga su ritmo natural, todo fluye de forma armoniosa.
Si nunca he sido así contigo, es porque no era el momento.
Ahora, en cambio, tú has desencadenado mis palabras.
En cualquier otro momento seré frío y mordaz,
pero ese momento no es ahora, así que disfrútalo.
Lo que hagamos cuando nos separemos tampoco tiene cabida en este instante.
Ya te habrás dado cuenta de que estamos acompasados...
Para el latido que es la vida, tú y yo somo uno solo en este instante.
Tus nervios han desaparecido, al igual que mi acritud habitual,
y eso es porque, ni tú te sientes nerviosa en tu presencia,
ni yo soy hiriente conmigo mismo...
"Continúo acariciando su espalda, calmándonos a ambos.
No hay absolutamente nadie al rededor, estamos solos,
y me dejo llevar, para que ella se sienta mejor.
Seguimos meciéndonos, como si fuese un baile,
y con cada paso el uno nos sentimos más a gusto con el otro.
El frío que existía cuando se acercó comienza a desaparecer,
noto como se relajan sus facciones,
y empiezo a apreciar una sonrisa en sus labios.
En algún momento nos separaremos
y no hablaremos de esto con nadie,
pero ahora eso no me preocupa.
Ahora, estoy bailando una balada conmigo mismo,
tratando de ahuyentar los fantasmas que atormenta mi cabeza.
Ahora, y solo ahora, abandono mi coraza de hielo,
para que mi otro cuerpo pueda sentir mi calor, y yo pueda quitarle su frío".
-Solos en un océano de quietud, el secreto será nuestro.
Déjame beberme tu frío, y abraza el calor que te ofrezco.
Y lo que una vez fue miedo, entre mis brazos, se volverá lo opuesto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario